Historia:
La riboflavina funciona principalmente como un componente de las coenzimas dinucleótido de la flavinadenina (FAD) y del mononucleótido de la flavinadenina (FMN). La FAD, la forma predominante, es un componente esencia de la producción de energía vía la cadena respiratoria.
La importancia biológica de un pigmento fluorescente verde-amarillento en la leche, que se identificó en 1879, se comprendió por vez primera en 1932. La vitamina se sintetizó y se denominó riboflavina en 1935.
Química y nomenclatura:
La riboflavina (7,8-dimetil-10-(1'-D-ribitil)isoaloxazina) es una sustancia amarilla fluorescente ampliamente distribuida en los reinos vegetal y animal. Los estudios en bacterias y hongos, sobre todo en Ashbya gossypii y en Eremothecium ashbyii, capaces de sintetizar grandes cantidades de riboflavina, pusieron de manifiesto una vía que va de la GTP a la 6,7-dimetil-8-D-ribitilumazina, en la que se produce la vitamina. Aunque casi todas las flavinas derivan de posteriores acciones sobre la riboflavina, al menos dos, sobre todo la roseoflavina, con una función 8-dimetilamino y producida por Streptomyces davawensis, y la coenzima F420, con un núcleo 5-carba-5-deaza y producida por especies de Methanobacterium, deben proceder de variaciones de la vía habitual de síntesis. Los organismos superiores, en especial el humano y los de otros mamíferos, no pueden sintetizar el sistema isoalloxazina, por lo que la riboflavina se convierte en una vitamina (es decir, un nutrimento esencial) hidrosoluble para estas especies.
La riboflavina es una flavina en la cual el anillo de la flavina se fija a un alcohol que se relaciona con la ribosa. En estado puro tiene un aspecto de cristales amarillos. Es estable al calor, la oxidación y al ácido y es soluble en agua pero se desintegra en la presencia de alcalinos o luz, en especial ultravioleta. La pérdida durante la cocción y el procesamiento de alimentos es muy poca; sin embargo, debido a que es sensible a alcalinos, la práctica común de agregar polvos para hornear para ablandar las alubias secas destruye mucho de su contenido de riboflavina. Los recipientes recubiertos con papel encerado protegen a la leche contra las pérdidas de riboflavina debido a la exposición de luz solar.
Absorción, transporte y excreción:
La riboflavina se absorbe de manera activa a partir del intestino delgado proximal por un sistema de transporte saturable. La absorción de la riboflavina se incrementa gracias a la presencia de alimento en el tracto gastrointestinal.
Aunque se encuentran pequeñas cantidades de riboflavina en el hígado y el riñón, no se almacena ninguna cantidad en el cuerpo y por lo tanto es indispensable suministrarla en la dieta. Se excreta en la orina en cantidades que dependen de la ingesta y la relativa necesidad de los tejidos.
Funciones:
La riboflavina se combina con el ácido fosfórico para formar parte de la estructura de las dos coenzimas de la flavina, FMN y FAD. Estas coenzimas constituyen el grupo prostético de las enzimas de la flavoproteína, que catalizan las reacciones de oxidación-reducción en las células y actúa como transportadores de hidrógeno en el sistema de transporte mitocondrial de electrones. También son coenzimas de las deshidrogenasas, las cuales catalizan el primer paso en la oxidación de varios intermediarios en el metabolismo de la glucosa y de los ácidos grasos. El FMN se requiere para la conversión de la piridoxina fosforilada (vitamina B6) para su coenzima funcional y el FAD para la conversión del triptófano a niacina.
En otras funciones celulares, la riboflavina y la mucina en los mecanismos dependientes de NADPH parecen combatir el daño oxidativo a la célula. En un estudio, se administró riboflavina durante isquemia experimental y al parecer se disminuyeron las consecuencias negativas de ésta.
La flavocinasa, la enzima que cataliza la fosforilización necesaria para la riboflavina a la forma coenzima está regulada por la tiroxina. Los adultos con hipertiroidismo tienen evidencia bioquímica de deficiencia de riboflavina. La hormona adrenocorticotropina (ACTH) y la aldosterona también aceleran la actividad de la flavocinasa.
Ración diaria recomendada:
Los requerimientos de riboflavina se basan en la cantidad calculada que se necesita para mantener las reservas tisulares, según la excreción urinaria, la riboflavina de los eritrocitos y la actividad de la glutatión reductasa eritrocitaria (EGR). Con base en los estudios a largo plazo que indican una necesidad de 0.6 mg/día para las personas sanas, los RDA para adultos se establecieron en un mínimo de 1.2 mg/día. Los requerimientos se incrementan durante el embarazo y la lactancia para satisfacer las necesidades de la mayor síntesis tisular y de la riboflavina que se elimina en la leche materna.
Fuentes:
La riboflavina se distribuye ampliamente en los alimentos en pequeñas cantidades. Las mejores fuentes son la leche (fresca, enlatada o en polvo), el queso cheddar y el queso cottage. Las vísceras contienen cantidades apreciables, así como también la carne magra, huevos y los vegetales de hojas verdes. El 60% de la vitamina contenida en granos se pierde cuando son molidos para hacer harina; sin embargo, la mayoría de los panes y cereales están enriquecidos con riboflavina y contribuyen a la ingesta total diaria. Cierta parte de la riboflavina es sintetizada por microorganismos intestinales, aunque no en cantidades importantes.
Deficiencia:
Cuando se presentan las deficiencias de riboflavina, por lo general se combinan con deficiencia de otras vitaminas hidrosolubles. Los síntomas pueden ser secundarios a los resultados de otras deficiencias de nutrimentos, o pueden seguir a periodos prolongados de privación de alimentos o al consumo de dietas deficientes, carentes de proteínas animales y vegetales de hoja. La ingesta de riboflavina debe ser baja durante varios meses para que se presenten los signos de deficiencia.
Los síntomas iniciales por deficiencia incluyen fotofobia, lagrimeo, ardor y comezón en los ojos, pérdida de la agudeza visual, dolor y ardor de los labios, boca y la lengua. La arriboflavinosis se caracteriza por la presencia de queilosis (fisuras en los labios); estomatitis angular (grietas en la piel en las comisuras de la boca); una erupción de la piel en los pliegues nasolabiales, el escroto o la vulva; una hinchazón purpúrea de la lengua; y crecimiento capilar alrededor de la córnea del ojo.
Toxicidad:
No hay nivel de toxicidad conocido para la riboflavina.