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Edad Media
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La Edad Media abarca buen tiempo de la historia de Europa, desde la caída del imperio Romano el advenimiento de la Edad Moderna.
En este largo período se establecieron los fundamentos del arte musical de Occidente. Unos pocos rayos de luz comenzaron a
disparar las tinieblas alrededor del año 500 d.C que marcó el Comienzo de la Edad Media. Durante los diez siglos siguientes la Iglesia,
con sus monasterios distribuidos por todo el continente, se convirtió en el organismo rector de Europa. Administró justicia, instigó las
Guerras Santas (cruzadas) contra los fieles turcos, y entre sus rasgos positivos cabe señalar la fundación de universidades donde
eruditos recolectaron el saber heredado de los griegos, los romanos y otros pueblos antiguos, todo lo cual fue compilado en las enciclopedias.
El origen del poder absoluto de la Iglesia fue el temor básico del hombre al más allá.
La nobleza estaba formada por los que habían luchado para ocupar las tierras. Europa estaba salpicada de minireinos.
Sus gobernantes y seguidores volvían los ojos hacia la Iglesia solicitando su bendición sobre la lucha permanente que desarrollaban
para proteger lo que tenían y sobre sus conquistas futuras.
A semejanza de los antiguos emperadores que controlaban pueblos enteros, la Iglesia determinó el destino de la música, el arte y las letras,
y ella era quien daba trabajo a la mayoría de los escribas profesionales, los artistas y los músicos. Las composiciones tendían a sujetarse
a las mismas formas rigurosas, y casi siempre la ejecución estaba a cargo de los coros. Los argumentos de los antiguos dramas griegos eran
un poco picantes para el clero, y de ahí que una cultura entera quedara casi extinguida. Un nombre de este período que conviene recordar
es el de Gregorio I, el papa que en el siglo V compuso y recopiló una música que llegó a ser conocida con el nombre de Canto Gregoriano,
y que todavia se entona en algunos servicios católicos.
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